La verdad sobre el caso Forcelledo

Una simple Vendetta se esconde detrás del lamentable caso de feminicidio que cimbró a Puebla hace catorce años.
Manuel Forcelledo Nader lleva más de una década en prisión y hay sigue y seguirá porque ya tiene una condena confirmada por un Tribunal de Alzada de 76 años de prisión.
Las versiones sobre su supuesta liberación fueron meros borregos lanzados por la Dirección de Comunicación Social del Poder Judicial para denostar a uno de sus jueces.
El juez Romero Razo condenó a Forcelledo a 76 años de cárcel.
Al regresar a conocer de ese asunto, cinco años después de la condena inicial dictada por él, en nada intervino sobre su supuesta liberación.
Pidió licencia sin goce de sueldo -como lo hace cuatro veces por año para atender a nivel privado la enfermedad auto inmune que padece- para ausentarse de sus labores jurisdiccionales… 13 días antes del inicio de la misma.
Es decir, no fue de un día para otro sino dos semanas antes.
Licencia que le fue concedida por el Pleno del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Puebla, mismo organismo que nombró a una de las Secretarias -era la única con experiencia en materia civil y penal- en funciones de Jueza para actuar los días 11, 12, 13 y 14 de mayo en ausencia de su titular.
Y el 11 de mayo se presentó una solicitud de revisión de medida cautelar de prisión preventiva de Forcelledo, quién se quedó en funciones de jueza la admitió, desahogó la audiencia y resolvió.
Según las primeras investigaciones, la jueza hizo dos proyectos, concediendo el cambio y negándolo.
Pero el que quedó fue el segundo, notificado la determinación a las partes.
Acotándose:
Ninguna de esas actuaciones estuvo firmada por Romero Razo, sino por la Jueza designada por el Consejo.
Decir que todo fue un plan macabro ideado por Romero Razo es absurdo ya que era físicamente imposible saber que iba a ocurrir quince días antes .
Afirmar que se actuó por órdenes de Romero Razo tampoco es sustentable, ya que el Consejo designó a una Jueza y ella tenía la responsabilidad de validar sus decisiones mediante su firma.
Si hubo alguna irregularidad es la misma atribuible a quien se quedó en funciones de Jueza.
De nadie más.
Aún así, varios medios de comunicación han denostado hasta el cansancio a Romero Razo.
¿QUÉ HIZO ROMERO RAZO?
Cuál es la verdadera causa.
Que Enrique Romero Razo institucionalmente ha hecho ver los yerros del joven Presidente del Consejo de la Judicatura, Pedro Antonio Martínez Hernández, y ahora éste utiliza el poder del Estado en su contra para cesarlo.
¿Que pensara de esto la Presidenta Claudia Sheimbaum Pardo?
Porque el asunto ya trascendió el ámbito estatal para ser abordado a nivel nacional
Las pruebas son contundentes.
La licencia fue pedida dos semanas antes.
El Consejo nombró en funciones de jueza a quien lo suplió.
Ella firmó las actuaciones relativas a este caso.
Argumentar que todo fue un plan elaborado y que hubo órdenes de por medio, es caer en la especulación al carecer de cualquier medio de prueba.
Sólo se trata de ensuciar la carrera judicial de más de treinta años -más de lo que tiene de edad Pedro Antonio Martínez Hernández- por una simple venganza.
De ahí la interrogante:
¿Hasta dónde llegará todo esto?
Porque, al final la verdad saldrá a la luz, tal y como está aconteciendo.