Menstruación y ejercicio: moverse con el ciclo, no contra él

Por Luna Martinez
Durante años, el ejercicio se ha planteado como algo que debe mantenerse igual todos los días: misma intensidad, misma exigencia, mismo ritmo. Sin embargo, en el cuerpo femenino esto rara vez funciona así.
El ciclo menstrual implica cambios hormonales que influyen directamente en la energía, la coordinación, la fuerza, la percepción del esfuerzo y la recuperación. No es debilidad ni falta de disciplina; es fisiología.
Cuando el ejercicio no se adapta al ciclo, muchas mujeres sienten frustración, cansancio excesivo o desconexión con su propio cuerpo. Cuando se ajusta, aparece algo distinto: mayor rendimiento, menos molestias y una relación más amable con el movimiento.
Tres claves conscientes sobre menstruación y ejercicio
1. No todos los días el cuerpo responde igual, y eso es normal
Hay momentos del ciclo en los que la energía es mayor y otros en los que el cuerpo pide bajar intensidad, priorizar movilidad o trabajo respiratorio. Adaptar el entrenamiento no es retroceder, es entrenar con inteligencia.
2. El ejercicio puede aliviar síntomas menstruales
El movimiento guiado mejora la circulación, regula la inflamación, reduce tensión en la zona pélvica y ayuda a estabilizar el estado de ánimo. No siempre se trata de parar, sino de elegir mejor cómo moverse.
3. Escuchar el cuerpo mejora el rendimiento a largo plazo
Forzarse en días de baja energía suele aumentar fatiga, dolor o desmotivación. Ajustar cargas y ritmos permite sostener el entrenamiento en el tiempo y evita ciclos de abandono y regreso.
Una forma simple de medir cómo responde tu cuerpo durante el ciclo
Más allá del calendario, el cuerpo da señales claras:
- ¿Tu coordinación cambia en ciertos días del mes?
- ¿Te recuperas igual después de entrenar?
- ¿Sientes más inflamación o pesadez pélvica?
- ¿Tu respiración se siente más corta o más libre?
Registrar estas sensaciones ayuda a entender que el ciclo no es un obstáculo, sino una guía.
Menstruar no es detenerse, es adaptarse
El objetivo no es entrenar menos, sino entrenar mejor.
Moverse durante el ciclo menstrual con conciencia permite sostener la actividad física, reducir molestias y fortalecer la conexión con el propio cuerpo.
Escuchar el cuerpo también es educación
El ciclo menstrual no es un problema que haya que soportar en silencio.
Es un proceso fisiológico que, cuando se comprende, permite tomar decisiones más saludables sobre el movimiento, el descanso y el autocuidado.
Porque el cuerpo femenino no necesita exigirse más…Necesita ser entendido.
Luna Martinez
Fisioterapeuta especializada en terapia pulmonar, neurológica y deglución.
Personal trainer enfocada en el movimiento consciente, prevención de lesiones y entrenamiento hipopresivos y funcional.
Fundadora y directora de Innovation Functional Training.
📞 WhatsApp: +52 332 650 1739
📲 Instagram: @luna_martinez_fisio
📲 Facebook: @luna.fisioterapeuta