Historial de desencuentros de gobernadores con ediles

Historial de desencuentros de gobernadores con ediles

Rumor sin Fronteras / Por Gerardo Pérez García

Los hechos son claros y contundentes.

No mienten.

Ni ocultan la verdad.

Tampoco la disfrazan.

Por el contrario, muestran la realidad del juego político que juega cada gobernante en su sexenio con sus respectivos presidentes municipales de la capital, ya sean emanados del mismo partido o provenga de la oposición.

A continuación se plasma la relación mandatario-alcalde de los 90 a la fecha.

O sea, de hace 36 años.

Sí, de 1981 al 2026.

Ya sea PRI con PRI.

PAN con PAN.

Morena con Morena.

O en alternancia.

El historial ha sido el mismo… encuentros y desencuentros.

Por no decir más desencuentros que encuentros.

Veamos.

De los últimos 10 gobernantes -sin contar el efímero mandato de 10 días de Martha Érika Alonso Hidalgo, ni el interinato de 6 meses de Guillermo Pacheco Pulido-, el único que llevó la “fiesta en paz”: Ejecutivo Estatal-Presidente Municipal fue Guillermo Jiménez Morales, quien sobrellevó su relación con Victoriano Álvarez García -ahijado del entonces líder nacional del PRI Gustavo Carvajal Moreno

Y una estrecha y afectuosa relación con Jorge Murad Macluf. Más un lamentable accidente automovilístico, en plena Avenida Juárez, entre 7 y 8 de la noche, privó de la vida al profesor Jorge Murad, quien era el “delfín” de Jiménez Morales para sucederlo en Casa Puebla.

Sin olvidar la elección fraudulenta contra Ricardo Villa Escalera, a quien la administración de Jiménez Morales le arrebató el triunfo para dárselo a Murad Macrluf.

Y la negociación que hizo con el PAN para entregarle a cambio las alcaldías de Tehuacán y Teziutlán.

(Este tecleador estaba como codirector de El Sol de Tehuacán y constató el triunfo del priista Jorge Sentíes Gurayeb. No se la platican… la vivió como reportero)

Continuó Mariano Piña Olaya -el guerrerense “naturalizado” poblano- con Guillermo Pacheco Pulido al que por más obstáculos que puso, el jurista supo sortearlos.

Y Marco Antonio Rojas Flores, que llegó al Palacio de Charli Hall de la mano de Piña Olaya, mismo que trató de “heredarle” la gubernatura, más un tercero se le cruzó en el camino y don Marco se quedó a un tris del sueño de su vida.

La era de Manuel Bartlett Díaz con el empresario radiofónico Rafael Cañedo Benítez y su relación de encuentro y desencuentros. Quizás más encuentros que desencuentros.

Es durante el sexenio bartlista cuando por primera vez el PAN gana la capital con Gabriel Hinojosa Rivero, al derrotar al priista Germán Sierra Sánchez. Y el serial de “apretones” y desencuentros del Ejecutivo Estatal con el presidente Municipal.
Primera administración que cohabitaron PRI-PAN.

Derrota que implicó perder también las seis diputaciones locales, que se llevó Acción Nacional.

Melquíades Morales Flores y la distante y constante pugna con el edil Mario Marín Torres, pese a pertenecer al tricolor.

Esa fue la constante del primer trienio melquiadista, con un Marín en abierta confrontación y labrando su propio camino a Casa Puebla, la cual logró tres años después.

En el segundo periodo, por segunda vez el PAN accede al Palacio Municipal con Luis Paredes Moctezuma al derrotar al priista Carlos Alberto Julián y Nácer, fichaje de Melquíades y uno de sus principales activos para sucederlo en la gubernatura.

Más vino la “huelga de brazos caídos” del marinismo y Nácer cayó abatido.

En este proceso el PRI también perdió 5 diputaciones locales y -casualmente- sólo ganó el Distrito 3 con el marinista Javier López Zavala.

La gestión de gobierno de Mario Marín Torres se caracterizó por los abiertos desencuentros y choques con el alcalde Enrique Doger Guerrero… PRI contra PRI.

Incluso desde la campaña cada uno transitó por su ruta.

Ambos de carácter fuerte y difícil de controlar. Ni uno ni otro se dejaba. Y respondían cada golpe que recibían.

Más Doger rompió la jettatura y le entregó las llaves del Palacio Municipal a Blanca Alcalá Ruiz, cuya relación con el marinismo fue fría y distante.

Incluso, Marín se opuso hasta el último minuto a que Blanca Alcalá fuera la candidata. Y quien jugó un papel determinante en su designación -y victoria- fue el entonces dirigente del Revolucionario Institucional, Valentín Meneses Rojas.

Con Rafael Moreno Valle Rosas el PAN obtiene por primera vez la gubernatura al derrotar a Javier López Zavala.

Con ello, la gestión de Marín quedó marcada por ser quien entregó al albiazul las llaves de Casa Puebla.

Y también por primera vez gana Gobierno Estatal y Palacio Municipal con Eduardo Rivera Pérez, a quien Moreno Valle tuvo sujeto a su voluntad e imponiéndole acciones y programas.

Hasta la ceremonia del Grito de Independencia, que históricamente comandaba el alcalde, se la arrobó el mandatario.

Sexenio que controló total y absolutamente Moreno Valle, como el hecho de imponer a José Antonio Gali Fayad para suceder a Eduardo Rivera.

Pero antes, reformó la Ley Electoral para que, por primera, y única vez, hubiera diputados locales y ediles de cuatro años y ocho meses, para empatar la elección de gobernador con la de presidente de México en los comicios de 2018.

Hecho que dio paso al Maximato Morenovallista, al imponer a Gali Fayad de su sucesor como a Luis Banck Serratos de sustituto en la alcaldía.

Y en la elección de 2018 designó a su esposa Martha Érika Alonso Hidalgo por la candidatura gubernamental y a Eduardo Rivera Pérez a la alcaldía.

Martha Érika derrotó a Miguel Barbosa Huerta, abanderado de Morena. Pero al décimo día de su mandato falleció en trágico accidente aéreo junto a su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.

Viene el interinato de seis meses de Guillermo Pacheco Pulido. Y la primera Elección Extraordinaria en el Estado, donde vuelve a contender Miguel Barbosa para derrotar al neo panista Enrique Cárdenas.

El 14 de diciembre de 2019 asume Barbosa Huerta la gubernatura y le pasa a cobrar “facturas” a la edil Claudia Rivera Vivanco, lo que lleva también a un serial de desencuentros y fracturas entre morenistas.

El 13 de diciembre de 2022 murió Miguel Barbosa y el Congreso designó a Sergio Salomón Céspedes Peregrina como gobernador sustituto.

Pero antes, en los comicios de junio de 2021, Claudia Rivera va por la reelección municipal y es derrotada por el panista Eduardo Rivera.

Por lo que con Barbosa se repite la “huelga de brazos caídos” de la era marinista.
De ahí que la relación del mandatario Salomón Céspedes con Eduardo Rivera es de respeto.

Así se arriba al sexenio de Alejandro Armenta Mier con el edil José Chedraui Budib, los dos de Morena.

Y lo que en un principio era una relación tersa, con el transcurrir de los meses pasó a ser fría, distante, ríspida y de reclamos público del gobernador al inquilino del Palacio de Charlie Hall.

Morena contra Morena.

El fondo de ello, es la intensa disputa por la candidatura a la alcaldía del 2027.

Porque, 2030 pasa por 2027.

José Chedraui que la busca con todo bajo el amparo y padrinazgo de su compadre y socio Sergio Salomón Céspedes, titular del Instituto Nacional de Migración.

Y Laura Artemisa García Chávez, José Luis García Parra y “La Bonita Sánchez” bajo la férula de Alejandro Armenta.

Pero esa es otra historia.

Porque independiente a que las encuestas “hablarán”, el palomazo de la Presidenta Claudia Sheiunbaum será determinante en la nominación del 2027 a la Presidencia Municipal de Puebla.

Ahí se verá quien goza de los afectos presidenciales.

Al tiempo.

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