Bio-detectores en el agua: Investigadores de la BUAP evalúan la salud de ríos mediante macroinvertebrados

Bio-detectores en el agua: Investigadores de la BUAP evalúan la salud de ríos mediante macroinvertebrados

Por: Redacción Foro21

CIUDAD DE PUEBLA, Pue. — Un equipo multidisciplinario de la BUAP, liderado por la doctora Norma Angélica Santibáñez Aguascalientes, ha puesto en marcha el proyecto “Uso de índices bentónicos para la gestión de ecosistemas acuáticos”. Con el respaldo financiero de la SECIHTI, esta investigación busca revolucionar la forma en que monitoreamos la contaminación de nuestros cuerpos de agua dulce utilizando a los macroinvertebrados como indicadores clave.

¿Por qué macroinvertebrados?

A diferencia de los análisis químicos tradicionales que solo ofrecen una «fotografía» del momento, los macroinvertebrados (larvas de insectos, caracoles y crustáceos que viven en el fondo) son bioindicadores. Al habitar permanentemente en el ecosistema, su presencia o ausencia revela la calidad del agua a largo plazo. Si el agua está contaminada, ciertas especies desaparecen, enviando una señal de alerta ecológica inmediata.

Ciencia Colaborativa: Biología y Física unidas

El proyecto, radicado en la Facultad de Ciencias Biológicas, no camina solo. Cuenta con la colaboración de expertos del Instituto de Física “Ing. Luis Rivera Terrazas”:

  • Caracterización Físico-Química: Los doctores Enrique Sánchez Mora, Anabel Romero e Ismael Santos Ramos analizarán los niveles de contaminantes en el agua.
  • Formación de Talento: Se estima la participación de 34 estudiantes, quienes se involucrarán directamente en la revisión de muestras, fortaleciendo el relevo generacional en la investigación científica poblana.

Hacia una mejor gestión del agua

Los resultados de estos índices bentónicos permitirán a las autoridades tomar decisiones basadas en evidencia científica para la restauración de ecosistemas. La doctora Santibáñez, responsable del Laboratorio de Índices Bentónicos, destaca que este monitoreo es fundamental para garantizar la salud de los ecosistemas de agua dulce, vitales para el consumo humano y la biodiversidad.