El rostro femenino de la ciencia: 451 investigadoras BUAP rompen el «techo de cristal» en Puebla

CIUDAD UNIVERSITARIA, Pue. — En Puebla, la ciencia tiene rostro de mujer, pero el camino sigue siendo cuesta arriba. La BUAP cuenta hoy con 451 académicas dentro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), una cifra que inspira, pero que también revela una realidad cruda: en las Ciencias Exactas, la participación femenina es de apenas el 6%.
A través de las historias de tres generaciones de científicas, la máxima casa de estudios poblana pone sobre la mesa que para cerrar la brecha STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) —donde México necesita a medio millón de mujeres más—, la clave no es solo el talento, sino las redes de apoyo institucionales y sociales.
Tres historias, una misma meta:
- Dra. Janani Diliegros (Física de Materiales): Experta en energía solar, destaca que el apoyo de su pareja y el Círculo Infantil de la BUAP son los pilares que le permiten investigar sin renunciar a su rol familiar. «Somos capaces de dedicarnos a cualquier área», afirma.
- Valeria Rocha García (Estudiante de Física): La primera niña en ganar el primer lugar en Olimpiadas de Física. Su motor fue la sororidad: una compañera mayor la asesoró y hoy ella devuelve el gesto asesorando a nuevas generaciones.
- Dra. Iraís Bautista (Científica galardonada): Estudia de qué está hecho el universo. Reconoce que la presión académica obliga a muchas a postergar la maternidad: «Ser madre o científica no debería ser una disyuntiva».