Campeche, estado silenciado y bajo acoso

Rumor sin Fronteras / Por Gerardo Pérez García
Vaya situación que viven los medios de comunicación en Campeche, pues durante el sexenio -2021/2027- de la morenista Layda Sansores San Román… se vieron obligados a cerrar los 5 periódicos que se editaban, ante la ola persecutora e intimidatoria de la gobernadora.
Layda Sansores no cesó su –brutal- persecución hasta que logró la extinción de los diarios Tribuna, Crónica, El Sur, Expreso y Novedades.
No quedó ninguno.
Sólo hay una televisora.
Y pululan portales y medios digitales, donde en su gran mayoría son oficialistas al no tocar ni con el pétalo de una rosa a la mandataria.
No requiere, menos necesita de los medios, pues tiene su medio, su canal… “Martes del jaguar”.
Ahí impera y reina su verdad.
Y sólo su verdad.
-Verdad que llevará a mejor resguardo cuando concluya su gestión en 2027-
Además, con el control –y manejo- de los Poderes Judicial y Legislativo, y silenciada la prensa, la mandataria no ha detenido su excesivo ejercicio, y caminar, de controlar al cien por ciento toda actividad política, social, universitaria, cultural, municipal, entre otras.
No solamente ya amordazó a la prensa.
También se adueñó de la Universidad Autónoma de Campeche.
En claro “golpe de Estado” y violando la autonomía universitaria, acaba de
apoderarse de la Universidad Autónoma de Campeche –UACAM-, al mandar a detener y consignar al rector José Alberto Abud Flores, el pasado 12 de enero,
quien en sesión del Consejo Universitario fue destituido para nombrar rectora a Fany Guillermo Maldonado.
Consejo ilegal, en virtud de que no sesionó en el campus universitario sino en el Centro de Convenciones Siglo XXI, que pertenece al gobierno estatal.
Aún hay más.
Sus habitantes han sido silenciados.
CAMPECHE SILENCIADO BAJO EL ACOSO DE LAYDA SANSORES
Periodistas, rectores, policías y ciudadanos que han usado botargas o máscaras de políticos durante el carnaval han sido acosados, hostigados y hasta denunciados por la gobernadora Layda Sansores, quien no permite ninguna crítica o cuestionamiento a su administración, plasma la periodista María Cabadas en reportaje publicado en El Universal, para agregar:
Platican reporteros de la entidad, que Sansores en petit comité asegura que los periodistas son “unos mugrosos muertos de hambre”.
En agosto pasado, Abraham, junto con dos periodistas, fue obligado a disculparse con Sansores por violencia política en razón de género.
El Tribunal Electoral del Estado de Campeche consideró que las expresiones emitidas en un programa de Youtube y Facebook fueron ofensivas, estereotipadas y generaron violencia política en razón de género.
Así como Campeche luce su arquitectónica y antiquísima muralla, Sansores ha hecho lo propio para evitar cuestionamientos hacia su gobierno, utilizando la invención de cargos y el acoso como principales armas contra quienes le son incómodos.
Si bien es cierto que los y las campechanas viven condenados a rumiar sus críticas y desencanto por lo que es la administración de su mandataria, Layda Sansores aprovecha sus emisiones del “Martes del jaguar” para lanzar señalamientos y acusaciones contra quienes considera sus enemigos.
En uno de los más recientes se lanzó contra Abud Flores, a quien llamó “cobarde” y “traidor”.
Del secretario general de la ANUIES, Luis González Placencia, señaló que la ANUIES se extralimitó al interferir en decisiones que corresponden exclusivamente a la
comunidad de la universidad.
Para Jorge González, otro de los periodistas que fue acusado desde el gobierno estatal de violencia política de género, la situación que vive Campeche es clara: la gobernadora Layda Sansores atenta contra la libertad de expresión violando la Constitución, incluso utilizando los órganos de impartición de justicia.
“La señora está totalmente obnubilada, fuera de sí”.
“Y actúa sin ton ni son contra quienes expresan la verdad”.
Indica, pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum dijo hace unas semanas que no debe utilizarse el poder para vendettas políticas, Layda hace caso omiso para apagar las voces que la incomodan.
La sombra de la censura y el miedo se ciernen sobre Campeche, mientras la gobernadora Layda Sansores sigue silenciando a quienes se atreven a cuestionar su administración.
La verdad es sólo un recuerdo lejano en este estado bajo censura, donde la libertad de expresión es un lujo que pocos se pueden permitir.
La impunidad y el abuso de poder siguen siendo la norma en Campeche, concluye la periodista María Cabadas.
Por lo anterior vale la interrogante:
¿Qué estado sigue?
Al tiempo.