Roberto Solís, edil de Huejotzingo, “cobra derecho de piso”

Rumor sin Fronteras / Por Gerardo Pérez García
La denuncia es concreta y directa, sin menoscabo alguno, con nombre y apellido: el presidente Municipal de Huejotzingo, Roberto Solís Valles… “cobra derecho de piso a empresas, comercios y viviendas”.
Para ello, utiliza al Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Huejotzingo –SOSAPAMH–, como a la dirección de Protección Civil y al área de Industria y Comercio, para exigir por licencia de funcionamiento, cambio de uso de suelo, renovación o permiso de funcionamiento de Protección Civil, pagos de 100, 200, 500 mil, hasta de un millón de pesos, para que empresas, plazas comerciales o negocios “no sean clausurados”.
Y en el caso de casas y conjuntos habitacionales, para que “no les sea cortado” el suministro de agua potable.
Esa es la terrible realidad que vive Huejotzingo desde principios del año pasado, revela el Maestro Carlos Morales Álvarez durante la entrevista en el programa Foro de Expresión –se transmite en vivo de lunes a viernes, de 12 a 13 del día, vía Facebook Live-, que conducen Carlos Castillo y este tecleador.
Por citar un ejemplo de lo anterior, se da con Alfredo Caballero, suplente del alcalde Roberto Solís, que por diversas diferencias están más que confrontados, por lo que el SOSAPAMH notificó que el salón de fiestas de la familia Caballero debía pagar 500 mil pesos por el servicio de agua.
Situación similar que se ha dado con empresas, las cuales para que tengan las licencias de funcionamiento les exigen 100, 200 y 500 mil pesos.
A los Parques Industriales “el cobro de piso” llega hasta el millón de pesos.
Y resulta que hay 6 Parques Industriales con más de 250 empresas.
“Cobro de piso” que les está dejando cantidades millonarias.
¿A quién?, se le cuestiona.
Por lo que ataja:
Esa es la interrogante: ¿A dónde va a parar ese dinero del “cobro de piso”? Que conste, dice, es pregunta.
ROBERTO SOLÍS…“EL VARGUITAS” DEL SIGLO XXI
Morales Álvarez, quien ya fue presidente Municipal de Huejotzingo, Diputado Local y candidato a Legislador Federal, no duda en calificar a Roberto Solís como “el Varguitas” del siglo XXI.
El abuso de autoridad del edil de Huejotzingo es monumental. Por uso comercial si pagabas 10 mil pesos promedio, nada que ver con los 100 mil pesos que están “cobrando”.
Ese es un brutal abuso de autoridad, remarca.
Además, por alzar la voz, por hacer esta denuncia pública, Roberto Solís mandó a fotografiar casas y negocios de la familia Morales, con dirección y número.
“LA LICENCIADA” ÉRIKA NAVARRO ES QUIEN COBRA “EL DERECHO DE PISO”
El Sistema Operador de Agua del Ayuntamiento de Huejotzingo notifican que debe presentarse a su oficina para tratar un asunto del agua.
Al acudir el usuario, le indican que debe pasar con “la licenciada” Érika Jaramillo, a un pequeño cuarto.
Ahí te dice:
“Debe usted pagar 100 mil pesos, pero podemos llegar a un acuerdo, se le hará una ‘rebaja’ que quedará en 30 mil pesos”.
Algunos lo han aceptado.
Otros no.
Además, únicamente reciben una hoja bond, con el sello de SOSAPAMH.
No dan la factura electrónica.
Por cierto, el titular del organismo, Mauro Maritano Teyssier, es un “testigo mudo” del accionar de Érika Navarro.
LLAMADO AL GOBERNADOR ARMENTA PARA QUE VOLTEE A VER HUEJOTZINGO
Carlos Morales hizo un respetuoso llamado al gobernador Alejandro Armenta para que voltee a ver la actuación de Roberto Solís y gire las instrucciones respectivas para que se acabe con el “cobro de piso”.
El mandatario ha expresado que “el agua no es un negocio”, que es un derecho universal de las y los mexicanos.
Han acudido a verme más de 100 propietarios de comercios para ver qué pueden hacer, que se les oriente y asesore.
Mi respuesta es que deben presentar la demanda y posteriormente la denuncia ante el Tribunal de Justicia Administrativa del Poder Judicial del Estado.
El camino, su camino, nuestro camino, es la vía jurídico-legal, concluyó.
Por lo anterior, no hay la menor duda, la película “La Ley de Herodes” es una realidad en Huejotzingo.
¿O no es así, don Roberto?
Al tiempo.