Con Zedillo, Fox, Calderón, Peña y AMLO, el país era centro de distribución de cocaína de Venezuela a Estados Unidos

Rumor sin Fronteras / Por Gerardo Pérez García
En la acusación de Estados Unidos contra Nicolás Maduro por narcoterrorismo y tráfico de cocaína, de 25 páginas, el nombre de México aparece, -ni más ni menos-, que… ¡25 veces!
Las 25 páginas que integran la denuncia del Gobierno de Estados Unidos contra el depuesto mandatario de Venezuela, la cual se presentó el pasado 23 de diciembre ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, se señala 14 veces al cártel de Sinaloa y 13 veces a Los Zetas.
No solo eso.
Sino que los señalamientos apuntan que de 1999 a 2020, México no sólo fue país de tránsito para la cocaína venezolana en ruta hacia Estados Unidos, sino una plataforma logística para la operación del cártel de Los Soles, estructura del narco atribuida a mandos del gobierno de Venezuela que presidía Nicolás Maduro.
Y resulta que durante ese lapso –más de 21 años- fueron presidentes de México: Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
La cocaína procesada era enviada de Venezuela a Estados Unidos a través de los sitios de trasbordo en el Caribe y América Central: Honduras, Guatemala y México, mismos que se asentaban en la cultura de corrupción donde los traficantes de cocaína pagaban una parte de sus ganancias a los políticos que los protegían.
MÉXICO ENLACE FINANCIERO, MARÍTIMO Y OPERATIVO
El expediente muestra cómo el territorio mexicano era punto de enlace financiero, marítimo y operativo, con la participación de organizaciones nacionales y redes transnacionales, como el cártel de Sinaloa, Los Zetas y el Tren de Aragua.
Asimismo, el cártel de Los Soles opera desde el aparato de Estado venezolano, amén de utilizar estructuras diplomáticas, empresas fachada y protección institucional para mover la droga y el dinero.
Organización criminal presidida por Maduro, instaló en México una plataforma logística para tránsito de cocaína, lavado de dinero y protección para mover la droga, dinero y personas.
Así, Maduro y su gente se aliaron con narcoterroristas del cártel Sinaloa y Los Zetas para distribuir toneladas de cocaína a territorio estadounidense.
PASAPORTES DIPLOMÁTICOS A NARCOS VENEZOLANOS
De manera precisa el gobierno de Estados Unidos expone que Maduro habría vendido pasaportes diplomáticos a narcotraficantes que operaban en México, además de haber usado vuelos oficiales en México para trasladar de regreso a Venezuela los ingresos por venta de cocaína.
Ello aconteció entre 2006 y 2008, cuando Nicolás Maduro era Ministro de Relaciones Exteriores de la Presidencia de Hugo Chávez y en México el mandatario era Felipe Calderón.
Maduro facilitaba el uso de aviones privados bajo cobertura diplomática para asegurar que no fueran inspeccionados por agentes federales.
Se comunicaba con la Embajada de Venezuela en México para indicar que llegaría una “misión diplomática”.
CINCO TONELADAS DE COCAÍNA ALERTARON A LA DEA…
El expediente asienta que en abril de 2006, el inesperado aterrizaje en Ciudad del Carmen, Campeche, de un avión cargado con 5.5 toneladas de cocaína cruzó los caminos de tres personajes: el entonces Ministro Maduro, y futuro presidente de Venezuela, el ex jefe de la Policía Federal Preventiva y próximo Secretario de Seguridad Genaro García Luna y –El Chapo– Joaquín Guzmán Loera.
La historia plasmada en el expediente mexicano PGR/SIEDO/UEIDCS/071/2006 y en la acusación 1:25-cv-20040 contra Maduro en el Distrito Sur de Nueva York, inicia el 9 de abril de 2006, cuando un avión bimotor DC-9 partió del Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar de Caracas, Venezuela.
Mientras el avión está en el aire, cuatro agentes de la Policía Federal Preventiva –PFP–, ascendidos en el tiempo que García Luna era el Coordinador General, ponen en marcha el plan de aterrizaje en México.
Requieren de un aeropuerto donde tengan sobornados a inspectores de la Policía Fiscal para que no revisen el avión.
El plan era el Aeropuerto Internacional de Toluca, pero al soborno no fue aceptado de último momento.
Los agentes de manera apresurada eligen el Aeropuerto Internacional de Mérida, Yucatán. El piloto anuncia a las autoridades aeroportuarias el cambio de destino.
Pero reciben nueva instrucción… llegar a una plaza controlada por el cártel de Sinaloa.
Por lo que deciden dirigirse al Aeropuerto Internacional Ingeniero Alberto Acuña Ongay de Ciudad del Carmen, Campeche.
Dos cambios de destino en minutos que la tripulación no pudo justificar, fue lo que prendió las alertas en la oficina antidrogas DEA de Estados Unidos en México, lanzando una advertencia a sus homólogos mexicanos.
Cuando el avión aterriza en Ciudad del Carmen, es rodeado por agentes del Ministerio Público Federal, con militares y binomios caninos, sacan 128 maletas repletas de cocaína.
Esposan al copiloto venezolano Miguel Vicente Vázquez Guerra y a los pilotos mexicanos Fernando Poot Pérez y Marcos Pérez de Gracia.
Decomiso que le costó al cártel de Sinaloa 700 millones de dólares.
Vaya historia que se irá desgranando poco a poco, donde surgirán más personajes de políticos y militares de Venezuela y México.
A ello que dirán los expresidentes Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Peña Nieto y López Obrador.
¿Guardarán silencio?
O expondrán que nunca fueron informados que México era plataforma logística para el tránsito de cocaína, lavado de dinero y protección para mover droga.
Al tiempo.