De rodillas nuevos ministros de la Corte piden “guía” a ¡Quetzalcoatl!

A las 16:00 horas, en las instalaciones de la Corte, comenzó la ceremonia tradicional de entrega de bastones de mando a ocho de los nueve ministros electos.
La ceremonia inició con un ritual de purificación dirigido por autoridades tradicionales de diversos pueblos indígenas.
El ritual siguió la tradición de invocación a los cuatro puntos cardinales. Los participantes se dirigieron hacia el este “donde sale nuestro padre sol, la casa de la sabiduría, la fuerza, el entendimiento y el poder» y después giraron hacia el oeste, invocando a «la abuela luna, la casa de las mujeres guerreras, la casa de la oscuridad y el descanso».
Durante el ritual, las autoridades tradicionales invocaron a “madrecita Tonantzin» y al «gran Quetzalcóatl, gran dador de vida».
Este gesto reafirma la dignidad de los pueblos originarios y su papel en la vida institucional del país.
Diversidad presente en la Corte
Delegaciones provenientes de Nayarit, Michoacán, Guerrero, Puebla, Estado de México y Chiapas participaron en la ceremonia, con una presencia especialmente numerosa de Oaxaca. Los contingentes oaxaqueños representaron regiones como la Costa, el Istmo, La Cañada, Papaloapan y otras zonas emblemáticas, portando huipiles, guayaberas bordadas y estandartes comunitarios.
Durante el acto, los nuevos ministros levantaron las manos hacia los cuatro puntos cardinales, en señal de apertura espiritual y compromiso con la justicia. Se emitieron oraciones a Quetzalcóatl y Tonantzin, y se explicó que “el bastón es la palabra, el respeto y la autoridad para guiar con dignidad”.
Una Corte con rostro plural
La nueva SCJN está conformada por nueve integrantes electos por voto popular, encabezados por el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz, originario de Oaxaca. Junto a él, Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González, Giovanni Azael Figueroa Mejía, Irving Espinosa Betanzo, Sara Irene Herrerías Guerra y Arístides Rodrigo Guerrero García —quien no asistió por motivos de salud— recibieron el bastón como señal de confianza y responsabilidad.
La ceremonia fue precedida por un ritual de purificación en la sede de la SCJN y seguida por un fandango tradicional.