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Salinas-Córdova-Beltrones… ¿ordenaron crimen de Colosio?

+ Mario Aburto, asesino confeso de Luis Donaldo reveló que “considera necesario que se le dé a conocer toda la verdad a la sociedad”

+ Afirmó: “Beltrones, el autor de la tesis del asesino solitario en caso Colosio”; versión que nunca aceptó Diana Laura Riojas

+ Miguel Montes, primer Fiscal, dijo que al llegar a Tijuana se encontró con Beltrones, quien “era ojos y oídos del Presidente Carlos Salinas”

+ Cobrará relevancia anuncio CNDH: “Se reabrirá caso Colosio para que sea revisado a la luz de nuevas evidencias y declaraciones que aporte el peticionario”

+ Hace 4 años la familia de Aburto envió carta  a López Obrador, pidiéndole reabrir caso Colosio; en 2019 citó que había leído misiva y  “estaba evaluando reabrirlo”

+ Un grupo de gobernadores respaldó nominación de Gutiérrez Barrios; otro a Ortiz Arana; Raúl Salinas apoyó a Manlio Fabio Beltrones; José Córdova primero a Pedro Aspe y después a Zedillo

+ Salinas de Gortari buscó reformar la Constitución para imponer a Aspe Armella, después exploró posponer elección Presidencial, lo que rechazaron mandatarios priistas y el PAN


Por Gerardo Pérez García

La historia del “asesino solitario de Colosio” dará un giro impensable e inimaginable cuando Mario Aburto –autor material confeso del crimen- “declare su verdad 27 años después del magnicidio” que conmocionó al País el 23 de marzo de 1994, tal y como sucedió en 1928 cuando fue abatido Álvaro Obregón, Presidente Electo de México.
La “caja de Pandora” se destapó el pasado 25 de febrero cuando la Comisión Nacional de Derechos Humanos –CNDH- informó:
“Mario Aburto Martínez solicitó la inmediata intervención de la CNDH para que reabra y revise su caso”.
Agregó:
“En atención a la queja, emprenderá las acciones que en ejercicio de sus funciones constitucionales le sea menester realizar a efecto de que el llamado caso Colosio sea revisado a la luz de las nuevas evidencias y declaraciones que el peticionario aporte”.
La CNDH explicó, que después de una entrevista que realizó personal especializado de la Comisión con Aburto, quien se encuentra privado de la libertad en el Centro Federal de Readaptación Social número 12 en Guanajuato, de viva voz ratificó:
“Que es víctima de violaciones, pues se le obstaculiza el acceso y ejercicio de todos sus derechos, y demandó la reapertura de su caso”.
-Por lo que- “considera necesario que se le dé a conocer toda la verdad a la sociedad”.
Lo anterior lleva inevitablemente a hurgar y rescatar pasajes torales de lo que aconteció la tarde del 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana, al desplomarse Colosio después de recibir un balazo en la cabeza y otro en el abdomen, que terminaron arrancándole la vida.
Antes el discurso de Luis Donaldo del domingo 6 de marzo ante el Monumento a la Revolución –corazón de la Ciudad de México-:
“Yo veo un México con hambre y sed de justicia”.
Arenga que –dicen- significó el punto de ruptura de Colosio con el Presidente Carlos Salinas.
Rompimiento y no retorno del padre con el hijo… del hijo con el padre.
Y que –apuntaron analistas- significó la sentencia de muerte de Colosio.
Previo a ello, a finales de 1993 abrigado por la unidad priista y un entorno favorable por la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte –suscrito por Salinas de Gortari-, Colosio y su equipo contaban con buenos augurios para la campaña proselitista.
Preveían un esquema de “herradura” con duración de nueve meses, por lo que durante enero, febrero y marzo de 1994 se centrarían en promover y cerrar alianzas políticas. Y los momentos fuertes los esperaban a principios de abril con la Semana Santa
Más esa planeación quedó en planeación, pues la madrugada del primero de enero de 1994 estalló la rebelión armada de indígenas agrupados en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional –EZLN-, lo que llevó el 2 de enero al Presidente Salinas pedirle a Colosio “que no iniciara su campaña hasta que la guerra zapatista estuviera solucionada”.

Para rematar el 10 de enero con nombramiento presidencial que sorprendió a la clase política y al propio candidato Colosio:

Manuel Camacho Solís… Comisionado para la Paz en Chiapas.

Designación que fue interpretada por los colosistas como signo inequívoco de respaldo a la aspiración presidencial de Camacho Solís.
Esa mismo día en Huejutla, región Huasteca del Estado de Hidalgo, desoyendo la petición del mandatario, Colosio arrancó su campaña de manera gélida con escaza asistencia al mitin y que duro escasos 20 minutos, dado que toda la atención mediática y social estaba centrada en las negociaciones con los zapatistas en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, con Manuel Camacho.
Lo que llevó a que principios de marzo trascendiera la versión:

“Colosio renunciará a la candidatura y Manuel Camacho será el nuevo abanderado del Revolucionario Institucional”.

La tensión e incertidumbre era tan intensa y sofocante, que llevó a Carlos Salinas declarar en reunión con militancia priista:

¡No se hagan bolas!… el candidato es Luis Donaldo”.

El distanciamiento y frialdad entre Salinas y Colosio llegó a tal grado que de enero a marzo una sola vez se reunieron -27 de enero-
Bajo el ambiente y percepción de que había perdido el “cobijo de Los Pinos”, Colosio vio la oportunidad para relanzar su campaña presidencial en el acto del 65 aniversario del PRI.
Y así fue.
Y con la proclama del Monumento a la Revolución que caló hondo en el salinismo:

“No queremos ni concesiones al margen de los votos ni votos al margen de la ley”.
Para agregar:
“No pretendamos sustituirlas responsabilidades del gobierno, pero tampoco pretendamos que el gobierno desempeñe las funciones que solo a nosotros, como partido, nos corresponde desempeñar”.
Añadir.
“México quiere democracia pero rechaza su perversión… la demagogia”.
Asentar:
“Nuestras elecciones –y lo digo con pleno convencimiento- no tendrán vergüenzas que ocultar”.
Y rematar:
“Yo veo un México con hambre y con sed de justicia….
“Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abusos de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales.

EL GOBIERNO DE MÉXICO
ES RESPONSABLE MUERTE
DE LUIS DONALDO

La familia de Mario Aburto abandonó México en 1995, después de recibir amenazas de muerte.
Y han sostenido que la persona detenida en Lomas Taurinas no es Mario, pero sí lo es el que está recluido en el penal de Almoloya.
Sus padres Rubén Aburto y María Luisa Martínez -y sus hermanos Rafael, Rubén, José Luis, Elizabeth y Karina- dieron una conferencia en California en marzo de 1996, donde afirmaron:
“Mario no mató a Colosio, pero se confesó culpable porque estaba amenazado de muerte”.
Al preguntarle quién mató al político, su madre María Luisa Martínez “responsabilizó al gobierno de México”.

BELTRONES ESTUVO PRESENTE
CUANDO ME TORTURARON EN
LA PGR: ABURTO
En entrevista con el periodista Julio Scherer García –en 2001-, Mario Aburto afirmó “recordar poco de lo que pasó el 23 de marzo de 1994”. “Se llegan a olvidar muchas cosas y más cuando fueron traumáticas. Simplemente llego a recordar cuando voy en una Suburban y me van diciendo lo que tengo que decir, infinidad de cosas”.
“Y cuando me torturan en la PGR y está presente Manlio Fabio Beltrones. Me sacaron a un río que pasa por Tijuana y estuvo el ex gobernador de Sonora”.
Abundó:
“Tomando en cuenta mi situación, mi estatus social y porque al antiguo régimen le conviene que yo esté aquí, porque van a seguir mintiéndole a la sociedad y van a seguir viéndome como ellos quieren que me vean.
Concluyó:
“Yo creo que es imposible, imposible que pueda salir libre”.
Condenado a purgar 45 años de prisión, saldría en el año de 2039.
“BELTRONES FUE OJOS Y OÍDOS
DE SALINAS EN CASO COLOSIO

Miguel Montes García, primer Subprocurador Especial para Investigación del asesinato de Colosio, dijo que al llegar a Tijuana se encontró con que Manlio Fabio Beltrones, entonces gobernador de Sonora, estaba ahí porque “fue ojos y oídos del Presidente Carlos Salinas de Gortari”.
Incluso para Aburto, “el autor de la tesis del “asesino solitario” en caso Colosio es el priista Manlio Fabio Beltrones, así como de su hermano Alcides Beltrones”.
Así lo ha sostenido Aburto desde 1994 hasta la fecha –corría marzo de 2019-, puntualizó la periodista Laura Sánchez Ley, autora del libro sobre el caso llamado Aburto y quien diera a conocer los expedientes secretos t reveladores del asesinato, a través de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Alcides Beltrones, gracias a arreglos de un alto mando de la Procuraduría General de la República –PGR-, fue el primero que habló 30 minutos con Mario Aburto después del crimen.
Hasta la fecha se desconoce el contenido de ese encuentro.
Y Alcides Beltrones fue uno de los que recibió a Luis Donaldo cuando llegó a Tijuana.
De acuerdo con Aburto, Alcides y Manlio Fabio le dijeron que “si no se hacía pasar como el verdadero asesino de Colosio… matarían a su familia”.

GUTIÉRREZ BARRIOS, ORTIZ ARANA,
BELTRONES, PEDRO ASPE Y ZEDILLO

La interrogante no ha perdido vigencia:
¿Quién ordenó el asesinato de Colosio y a quién benefició?
Desde luego que el primer favorecido fue Ernesto Zedillo Ponce de León, al convertirse en candidato y posterior Presidente de México; y en segundo término a su amigo y promotor José Córdova Montoya.
Nominación que se dio gracias al “dedo presidencial” de Carlos Salinas de Gortari, a través de la frenética operación de cabildeo “pro Zedillo” del –entonces- gobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones.
Y quien resultó herido de muerte –políticamente hablando- fue Fernando Ortiz Arana, presidía la dirigencia nacional del PRI. Tiempo después buscó la gubernatura de Querétaro y perdió. Y no volvió a reaparecer en ninguna encomienda partidista.
Y mientras el cuerpo de Colosio era velado en la Ciudad de México, los priistas abrieron un frente para hacerse de la candidatura.
En esos días el relevo de la línea sucesoria de Carlos Salinas era Pedro Aspe Armella, pero tenía de limitante la fracción VI del artículo 82 de la Constitución que estipula: “Quien aspira a ser Presidente no debe ocupar ningún cargo público seis meses ante de la elección –se verificaría 21 de agosto de 1994-
Además, Carlos Salinas agotó todas las posibilidades legales. Incluso “exploró la posibilidad de reformar el texto Constitucional. Y sondeó posponer la elección presidencial”.
Solo que encontró férrea oposición dentro del propio Revolucionario Institucional y nulo respaldo de Acción Nacional, que llevó al mandatario a desistir.
Así al interior se formaron cuatro grupos.
El que demandó candidatura para –el veracruzano- Fernando Gutiérrez Barrios.
El que se decantó por –el queretano- Fernando Ortiz Arana.
Un tercero comandado por Raúl Salinas empujó la nominación –del sonorense- Manlio Fabio Beltrones.
Y cuarto bloque lo presidía –el franco mexicano- José Córdova Montoya, jefe de asesores de la Presidencia, quien respaldado por los sectores obrero y popular se pronunció a favor de Pedro Aspe.
Y en caso de no proceder la reforma Constitucional –que cabildeaba Salinas-, apostaron por –el oriundo de Mexicali- Ernesto Zedillo Ponce de León.
Finalmente, la mañana del 28 de marzo, Fernando Ortiz anunció “que no contendería por la candidatura a la Presidencia de México”.
Y por la tarde, Carlos Salinas convocó en Los Pinos a los gobernadores,  dirigencia y sectores del PRI.
Y con respaldo de un video –tomado en noviembre de 1993-, donde con palabras elogiosas, Colosio designa a Zedillo como coordinador de la campaña, Manlio Fabio Beltrones “sugirió” a los asistentes… “el candidato idóneo es Ernesto Zedillo”.
Propuesta de Zedillo a la que de inmediato se sumó Carlos Salinas.
Al día siguiente -29 de marzo- la dirigencia nacional del PRI anuncia la candidatura de Ernesto Zedillo.
Y Zedillo ganó la Presidencia de México.

 

DIANA LAURA NI LUIS COLOSIO
NUNCA ACEPTARON TESIS DEL
“ASESINO SOLITARIO”

Diana Laura Riojas, viuda de Colosio, falleció el 18 de noviembre de 1994 en el hospital Médica Sur de la Ciudad de México, diagnosticada de cáncer en 1990, durante los casi ocho meses que sobrevivió a su esposo, “no aceptó la tesis del asesino solitario”.
Expresó “estar convencida de que en Lomas Taurinas se había montado un complot”.
Diana Laura apostó por Miguel Montes García en la Fiscalía Especial, pero conforme fue virando la investigación hacia la tesis del magnicidio único, su relación se tensó.
Al final decidió nombrar al abogado Juan Velázquez como su representante legal.
Luis Colosio Fernández, padre de Colosio, falleció en 2010, en vísperas de cada aniversario declaraba a la prensa: “No creo en la teoría del asesino solitario”.
En febrero de 2004 demandó que el recuerdo de su hijo fuera una demanda de justicia… justicia que no ha llegado, y que parece negársele a un hombre que se brindó con generosidad para luchar por un mejor destino del país”.
¿Cuál es la verdad? ¿A quién preguntarle?
¡Por favor!… “La justicia le ha sido negada a Donaldo”.

SALINAS PIDIÓ A COLOSIO
QUE RENUNCIARA

Semanas antes del atentado, entre los medios de comunicación cobraba fuerza la versión de que “a través de José Córdova… Carlos Salinas le había pedido a Colosio que renunciara a la candidatura presidencial, a lo que el sonorense respondió que lo haría, pero sería después del 21 de agosto, fecha de la elección presidencial”.
También trascendió, que días antes del acto de Lomas Taurinas, Colosio recibió una llamada telefónica en la que se le pidió –por última vez- hacerse a un lado”.
Al paso de los años el ex mandatario y su “jefe de asesores” han negado categóricamente haber tenido relación alguna con autoría intelectual… bastantes mexicanos opinan lo contrario.
La idea generalizada es que Colosio fue víctima de un crimen de Estado ordenado por Carlos Salinas de Gortari, por conducto de José Córdova Montoya”.
Asimismo fueron de dominio público las fricciones con el Jefe de la Oficina de la Presidencia, José María Córdova, para quien Pedro Aspe debería ser el candidato en la sucesión de 1993.
Con el destape de Colosio y para no quedar fuera del primer círculo del poder, Córdova Montoya maniobró para que Ernesto Zedillo fuera el coordinador de la campaña y más tarde… candidato sustituto.
Y así fue…
Colosio fue asesinado y Zedillo asumió la candidatura.

LA CENA CASTAÑEDA-COLOSIO

Jorge  G. Castañeda en charla con Manlio Fabio Beltrones, el sonorense dijo que en una cena con Colosio –septiembre de 1993- le había jurado: “Si yo llego –a la Presidencia- Córdova no sólo no va a tener un lugar en mi gobierno, sino tampoco en el país”.
Sin olvidar:
Días después del asesinato, y sin explicación alguna, Carlos Salinas removió de manera fulminante de la Oficina de la Presidencia a José Córdova y lo envió al extranjero como representante de México ante el Banco Interamericano de Desarrollo.
Salinas y Córdova sostienen que Colosio fue “el responsable de su propia ruina al consentir que sus dos principales rivales: Manuel Camacho Solís y Ernesto Zedillo ocuparan posiciones clave.
Distanciamiento Salinas-Colosio que llevó a Luis Colosio Fernández a declarar:

…“ Dicen que los ambientes de campaña no matan, que un contexto no asesina. Eso es cierto en el sentido literal, porque finalmente los asesinatos los cometen las personas. Pero ni duda cabe que Donaldo fue ultimado en un clima profundo de deterioro de sus relaciones con el presidente Salinas.
Cómo olvidar esa carta donde Zedillo reportaba que en torno del presidente Salinas existía una influencia muy tenaz para desacreditar la capacidad de Colosio y, a manera de solución, recomendaba un pacto político con el entonces Presidente de la República”.

Ya en Los Pinos, Ernesto Zedillo llevó a que Carlos Salinas se fuera al exilio después de que ordenara la aprehensión de su hermano Raúl Salinas de Gortari.
Por lo anterior es de trascendencia el anuncio de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de “reabrir el caso Colosio para que sea revisado a la luz de las nuevas evidencias y declaraciones que el peticionario aporte”.
Y la afirmación del peticionario Mario Aburto:
“Considero necesario que se le dé a conocer toda la verdad a la sociedad”.
Más las dudas flotan:
¿Destapará la “caja de Pandora”?
¿Dejarán que Aburto hable?
¿Se conocerá la verdad… quién ordenó el asesinato de Colosio?
¿Fue Salinas, Córdova, Beltrones, Camacho Solís?
¿Quién…?
Al tiempo.

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