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Moreno Valle y Eukid me encarcelaron: Israel Pacheco

+ Mi delito fue por no entregar 35 mil credenciales de elector a E. Castañón  en junio 2013, que utilizarían a favor de su candidato a la alcaldía Gali Fayad
+ Me dijo que si apoyaba a Enrique Agüera “me partiría la madre” y lo hizo con tres delitos falsos para estar en prisión 4 años, refiere el ex líder de trabajadores del Ayto.
+ Marín es mi amigo y le guardo gratitud; él no me hizo dirigente ni está a tras de mi  libertad, ésta la ganó mi abogado Rodolfo de Pascual
+ Doger es perverso y desleal; me llevó con RMV en 2010 para que le diera apoyo del gremio sindical en la contienda gubernamental
+ No busco ni pretendo la secretaría general del sindicato; lucho por mi reingreso de trabajador municipal y jubilarme dentro de año y medio
+ Defensa que conlleva la reinstalación de 20 compañeros que fueron despedidos injustamente; ojalá la alcaldesa Claudia Rivera esté a la altura
+ En exclusiva a Foro 21 narra también la pesadilla  y horror de estar en la cárcel en total soledad y abandono, sólo mi familia permaneció a mi lado
+ Blanca Alcalá y Mario Montero quisieron meterme a la cárcel; a ella no la apoyamos y perdió la Capital  en 2012, y por él no votamos y no fue edil en 2013

Por Gerardo Pérez García

Israel Pacheco Velázquez, con 28 años de trabajador de base en el Ayuntamiento de Puebla y 13 de ellos en la  dirigencia sindical, de cuna humilde, mano humana y amigable con sus compañeros, y cuyo bastión fue y son las “naranjitas”, y donde logró que las conquistas laborables pasaran de “uso y costumbres” a cristalizarse por ley, habla en exclusiva para Foro 21.
Plasma su verdad.
Narra el por qué estuvo en la cárcel 4 años y 6 meses.
Apunta la soledad y abandono de los políticos y gobernantes a quienes ayudó a llegar al poder, a través del voto de su ejército de electores.
“Acusa directamente al ex gobernador” Rafael Moreno Valle Rosas y a su operador y ejecutor del trabajo sucio, Eukid Castañón, de ser los autores de su encarcelamiento por no darles 35 mil credenciales de elector, mismas que se traducirían en votos a favor de José Antonio Gali Fayad en la contienda por la Presidencia Municipal en 2013.
Señala con índice “de fuego” a Enrique Doger Guerrero de ser “un traidor y estar al servicio político de Moreno Valle”.
Reafirma su amistad con el ex mandatario Mario Marín Torres. Fue objeto de una campaña vil por el caso Lydia Cacho.
Revela que Blanca Alcalá y Mario Montero buscaron por todos los medios “meterlo a la cárcel”. Por ello, a ella no la apoyó y perdió la Capital en la contienda por el Senado en 2013. Y por Montero, sus agremiados “no votaron y perdió la elección a edil en 2010”.
Afirma que no pretende regresar a la secretaría general del sindicato de trabajadores del Ayuntamiento, sólo busco -y tengo derecho a ello- reincorporarme a mi base de trabajador y en año y medio jubilarme.
Exhorta a la Presidenta Municipal, Claudia Rivera, a que le abra las puertas y tener un diálogo para llegar a un acuerdo; espero que tenga la sensatez y sensibilidad para atender la reinstalación de mis compañeros despedidos injustificadamente.
Cita que “no es hombre de resentimientos, tampoco de venganzas, mucho menos de odios y rencores”. “Hay justicia divina” y tarde que temprano llega a cobrar las facturas.
Asienta que Guillermo Pacheco Pulido es su primo. Pero hasta ahí. No hay relación familiar. Él su mundo y yo el mío.
Aclara que su libertad “no obedece a la intervención de Mario Marín”.
“Nada tuvo que ver el gobernador Gali Fayad”.
Vaya, ningún ex mandatario o político tuvo algo que ver”.
Machaca que salió de la cárcel gracias al trabajo de su abogado Rodolfo de Pascual Jiménez.
Y rinde un abierto agradecimiento a Dios, como a su esposa Gloria, sus hijas Alejandra, Sofía Gloria e hijo Israel, además de su hermano Javier; ellos fueron mi base, cimiento y roca para que no me derrumbara. Ellos estuvieron a mi lado los 365 días de cada uno de los 4 años y medio que estuve en prisión. Nunca, jamás, me dejaron solo.
No olvida a un par de amigos leales que también estuvieron hombro con hombro, pues en la cárcel -y en la enfermedad- conoce quién es tu familia y quiénes son tus amigos.
-¿Quiénes son?, se le pregunta.
Prefiero omitir sus nombres. Pero son como mis hermanos. Por cierto, uno de ellos es doctor y uno de mejores alergólogos que hay en México.


INGRESÓ AL AYUNTAMIENTO A LOS 18 AÑOS DE EDAD
La plática-entrevista y/o entrevista-charla con Israel Pacheco es larga y extensa. Fueron más de 4 horas consecutivas en la planta alta de un café de la zona Dorada. No hubo rechazo alguno a las interrogantes. Tampoco condicionantes.
Se mostró sencillo y abierto.
De entrada dijo: “… estoy a la orden”.
-¿Cuándo ingresó al Ayuntamiento?
Tenía 18 años cuando entré a trabajar al municipio, estaba el Programa Regional de Empleo -PRE-, creado por quien ha sido el mejor edil de Puebla… Jorge Murad Macluf.
Corría el año de 1984 y el alcalde era Guillermo Pacheco Pulido.
El PRE impacta de manera directa con las y los trabajadores de limpia, sobre todo en las mujeres, pues en su mayoría eran madres solteras, maltratadas, objeto de violencia, con hijos y adicciones.
Ahí nace el mote de “las naranjitas”, por los uniformes que portan son color naranja.
Mi padre Israel Pacheco Cruz, nos formó con disciplina, valores y principios.
-¿Usted es familiar de Guillermo Pacheco Pulido?
“Sí… somos primos, y nada más”.
Mi padre -ya falleció- era hermano de Macario Pacheco Altamirano, papá de Guillermo.
Pasa el tiempo y en la Presidencia Municipal de Rafael Cañedo Benítez había 3 mil trabajadores sindicalizados, y la Secretaria General de la comuna -Silvia Tanúz- despide a 2 mil 300 trabajadores.
No son únicamente los despidos. Quitan el manejo del agua al Ayuntamiento y el gobierno crea el SOAPAP. También desaparecen el Departamento de Limpia. Y el PRE.
Ataja:
Rafael Cañedo hizo “todo para que el PRI perdiera por primera vez la Presidencia Municipal ante el PAN -con Gabriel Hinojosa que derrotó a Germán Sierra-” y aconteció cuando Manuel Bartlett era el gobernador.
Al desaparecer Limpia, me trasladan a la dirección de Obras Públicas en 1996, donde permanece mi base hasta el día de hoy.
Llega a la alcaldía Gabriel Hinojosa y el sindicato continuaba sin prestaciones, salvo las mínimas; todo era al contentillo del edil en turno.
Se va Hinojosa sin pena ni gloria.

LA ERA DE MARÍN
Israel Pacheco da sorbos a su vaso con café. Lo sostiene con una mano. Y con la otra lo hace girar, una y otra vez. Mira de frente al reportero. Lo escudriña con la mirada.
Sonríe. Guarda silencio breves segundos. Ve su celular. Y lo deposita en la mesa.
Dice: el PRI recupera el Ayuntamiento con Mario Marín Torres.
Para entonces había desencanto y escaso interés de los trabajadores por su sindicato, al que veían como oficialista, entregado al edil en turno.
Al inicio del tercer año de gestión municipal de Mario Marín se da el proceso de elección del sindicato de trabajadores y me integro al equipo de Alfonso Meléndez George, hombre de lealtades y valores.
En el transcurso de conformar la planilla, mis compañeros me proponen -en votación- para encabezar al grupo.
Y se crea la planilla “Gente Nueva”.
Nos enfrentamos a 7 planillas y al dirigente saliente Juan Cuanalo Díaz, que buscó por todos los medios impedir que ganáramos.
Y triunfo en la elección de junio 2001, cuando tenía 31 años de edad.
E inicia el parteaguas del sindicalismo municipal.
El reto era unir a los sindicalizados, que despertaran del lago letargo en que vivían, laboralmente hablando.
-¿Marín le abrió las puertas para que usted arribara al liderazgo sindical?
Toma el vaso con café. Lo vuelve a girar. Lo sostiene con ambas manos.
Y revira:
“Marín no me ayuda para ganar la elección sindical”.
“No llego de su mano”.
Ésa es parte de la leyenda en la que me han envuelto los políticos y, ustedes, los periodistas; la cual respeto, pero no es así.
Mire, en todas las elecciones sólo se inscribía una “planilla de unidad”. Y punto.
Y cuando compito hubo 7 planillas.
“Unas eran patrocinadas por Mario Montero” -quien buscó meterme a la cárcel-, entonces Secretario General del Ayuntamiento.
“Otras por el ‘cuñadito’ David Villa Issa”, era el Tesorero.
“Unas más por Javier García Ramírez”, titular de Obras Públicas.
“El resto por Jorge Velarde”, responsable de la Administración.
¿Y a mí quién me patrocinaba?… nadie, ningún funcionario ni el Presidente Municipal.
Pero, yo tenía el respaldo de los trabajadores. Y, sobre todo, “mis naranjitas”.
Además, al estar 8 años de notificador en Obras Públicas, tenía movilidad y ello me permitió recorrer todas -absolutamente todas- las áreas municipales.
Conozco los “topos del Dragón del Ayuntamiento” … sus dos caras, la del sindicato y la de la Presidencia.
Y gano la secretaría general por abrumadora votación. Al segundo lugar le saque 4 a 1. Imagínese del tercero al sexto lugar qué ventaja hubo.
Recuerdo que, al término de su gestión sindical, el dirigente -ya ex dirigente- se “refugiaban en el departamento de Espectáculos”, era “su guarida”.
Ahí estaban Joaquín Rendón -compadre de grado de Mario Montero-, Raúl Cerón, Pedro López Esparza, Domingo García, Juan Cuanalo Díaz, Juan José García.
Ellos, ése grupo de ex, controlaba al dirigente en turno. Quitaban y ponían.
Al saber que iban a perder sus canonjías, buscan por todos los medios echar abajo mi triunfo y lo impugnan.
Es Mario Montero el que se aboca de manera directa a impedir mi triunfo sindical y acude con Mario Marín para que me desconozcan.
La respuesta del Presidente Municipal fue una: “se debe respetar el voto de los trabajadores… Israel ganó de manera abrumadora, por lo tanto, es el nuevo secretario general”.
Así, “la vida me llevó a enfrentar a Mario Montero desde 2001” cuando gané el liderazgo de los trabajadores.
Acota:
Fui secretario general en los últimos 9 meses del trienio de Mario Marín. Y fue más que generoso con los trabajadores. Se reflejaba en su etapa de penurias, necesidades y sabía lo que significaba un incremento salarial o prestaciones.
Los hechos de la administración de Marín ahí están… se da con él la primera revisión salarial y se obtiene por primera vez el bono para los sindicalizados, pues hasta Gabriel Hinojosa no había nada para el trabajador, únicamente para el alcalde y su gente de confianza.

NO HABÍA CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO
Rememora, hasta 2001 el sindicato tenía sólo dos piezas en la Junta de Reclutamiento y olían a cantina, mesas y sillas de cantina, botellas, basura.
Lo peor, y grave, es que “no había ni Contrato Colectivo de Trabajo. Todo era a capricho y voluntad del alcalde en turno”.
Es en 1972 con el gobernador Alfredo Toxqui cuando se promulga la Ley de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y ahí se reconoce al sindicato del Ayuntamiento de Puebla.
Transcurren 29 años y nada de nada para los trabajadores municipales, hasta el 2001 con Mario Marín y la gestión de Israel Pacheco que significó “el parteaguas en la vida sindical”.

LA ADMINISTRACIÓN DE LUIS PAREDES
El PRI pierde -con Germán Sierra- la Presidencia con el panista Luis Paredes y son “tres años de estar bajo la lluvia, marchas, plantones, toma de oficinas”, pues no quiere reconocer las condiciones generales del trabajo.
Y obligamos a Luis Paredes a que firme -por primera vez- las Condiciones Generales del Trabajo; documento que da hoy prestaciones y certeza laboral, que por fortuna me tocó lograr y cristalizar, apunta con orgullo.
La venganza de Luis Paredes no se hizo esperar y “me desconoce como dirigente sindical y crea un sindicato independiente, porque me negué a respaldarlo en su aspiración a ser candidato al gobierno”.
Es cuando la gratitud y lealtad de los trabajadores hacia mí… no se hace esperar y cuento con su apoyo invaluable.

LA GESTIÓN DE ENRIQUE DOGER
El Revolucionario Institucional con Enrique Doger recupera la alcaldía de Puebla y “veo a un personaje mezquino, egoísta, frívolo”. Y yo con una relación consolidada con el gobernador Mario Marín.
Veo y aprecio que “no hay buena relación entre Marín y Doger”.
Entiendo que la política es egoísta, celosa, manipulable.
-¿Cómo conoce a Doger?
Es a través de Ignacio Mier, a quien por cierto tampoco conocía. Me llama por teléfono y pide un encuentro con Doger.
Para ello, le pregunto al entonces candidato al gobierno, Mario Marín, si era cierto que Doger sería el candidato a la Presidencia Municipal.
Responde que sí. Y sugiere que me reúna con él.
Entonces le respondo a Ignacio Mier que sí y el encuentro se efectúa en restaurante “Los Amorosos” de la 31 poniente.
“Veo a un Enrique soberbio, arrogante, presuntuoso e intolerante”, ya que para la plática -no duró más de 15 minutos- sacaron a los comensales y cerraron el lugar.
Ahí me suelta: “tenemos dos coincidencias en común… yo le quiero partir la madre a Paredes y tú también; tú me necesitas y yo te necesito”.
Y tomamos el acuerdo de ir juntos.
-Puesto-, que de ganar Doger, restituiría la legalidad del sindicato con la Toma de Nota.
Me da la mano Doger y sellamos el pacto.
Ya en el caminar del proceso veo que “Mario Montero operaba contra Doger”. Sencillamente, “nunca se sumó a la campaña del candidato a la alcaldía”.
Finalmente, Doger gana la elección al panista Pablo Rodríguez Regordosa y se convierte en Presidente Municipal.
Ya sentado en la “silla de señor alcalde” … Doger no quería cumplir su palabra. Vienen las intrigas palaciegas y me quieren enfrentar al gobernador Mario Marín con -Javier- López Zavala, el Secretario de Gobernación.
Arguye la gente de Doger, que es López Zavala quien se niega a reconocer al sindicato y no aprueba que se me dé la Toma de Nota.
Más no imaginaron mi relación de amistad con el gobernador Marín.
Le marco a López Zavala y le informo de su negativa. Me dice, ven a mi oficina a Casa Aguayo.
Paso al despacho del Secretario de Gobernación y manda a llamar a Lauro Sánchez, que era el Síndico Municipal.
López Zavala le dice, “mira Lauro… Israel es amigo del gobernador y más que amigo son hermanos. Dile a Enrique -Doger- que jamás estará contra el mandatario”.
Y cuando el gobernador cite a Doger… tiene que venir y no mandarte a ti”. Y si hubiera un conflicto Doger-Israel, no duden que el licenciado Marín apoyará a Israel.
Ustedes deben dar la Toma de Nota al sindicato de Israel. Lauro Sánchez guardó silencio. Asintió con la cabeza. Y se retiró.
Posteriormente, Doger me llama y voy a su oficina. Es la segunda ocasión que lo veo. La primera en “Los Amorosos” y ahora en el Palacio Municipal, cuando lleva 15 días de edil.
Descompuesto y encabronado me dice: “ya sé que tu amigo Marín” quiere te demos la Toma de Nota, pero “no te la voy a dar, tengo la presión de la prensa”; escoge qué dirección quieres -la que sea- y te la doy, allá te vas.
-¿Qué le respondió?
Le dije, “usted y yo suscribimos un acuerdo, yo le cumplí, ahora le toca a usted entregar la Toma de Nota”.
Además, “usted no nombra al dirigente sindical, son los trabajadores”. Y de una dirección municipal, prefiero una dependencia del Gobierno del Estado.
Testigos fueron Ignacio Mier y “El Quío” Chávez Estudillo.
Le dejé en claro: “si aguanté tres años a un loco, como Luis Paredes, que más daban otros tres años”.
Y que le daba 72 horas para entrega Toma de Nota. De no hacerlo… pararía el Ayuntamiento.
-¿Qué respondió Doger?
“Por mí quédate los tres años… no te voy a pelar ni hacerte caso”.
Me salí. Y cuando bajaba las escaleras, me llama Ignacio Mier, subo y me dice “póngase hielitos en la cabeza”.
A las pocas horas me entrega la Toma de Nota Sindical.
Debo reconocer que la gestión de Doger logró echar abajo la concesión a la empresa francesa Citellum y regresar el alumbrado al manejo municipal.
Al final, “nada le debo a Doger y él sí me debe a mí… apoyo candidaturas a la alcaldía, a diputado local y legislador federal. Y eso lo sabe bien.

EL GOBIERNO DE ALCALÁ
Pacheco Velázquez ve el vibrar del celular. Pide una disculpa, voy a responder, es mi hija; no se lleva más de 30 segundos, cuelga y retoma la charla-entrevista.
Conozco a Blanca Alcalá cuando el mandatario Marín me invita a desayunar a Casa Puebla y ahí está ella.
Me dice que Alcalá será la candidata a la Presidencia Municipal y que hay que apoyarla con todo.
Le respondo: es una tarea muy cuesta arriba, está abajo 20 puntos del panista José Antonio Díaz de Rivera.
De ganar Díaz de Rivera, para los trabajadores municipales será un viacrucis.
Marín no duda en el triunfo de doña Blanca… lo hará con apoyo del marinismo y de los trabajadores que tú encabezas. No tengo la menor duda de ello, Israel.
Gana Blanca Alcalá y lo primero que hace es desconocer el apoyo de Marín y cae en el error de creer que atrás de mí está Marín.
Alcalá fue indolente con los trabajadores en sus primeros dos años de gestión y en el tercero trató de corregir y enmendar la plana.
Por ello, dona el área deportiva para los trabajadores en la zona de La Margarita. Mismo que fue un gran aporte y valía.
Pero… “ella -en la alcaldía- y Mario Montero -en Gobernación- me quieren encarcelar” por el “arbolicidio” y echa la culpa a tres trabajadores para no asumir el costo político; el sindicato amparó a mis compañeros y se ganó el caso.

LA CONTIENDA DEL 2010 TODA UNA ENCRUCIJADA
Israel Pacheco mira el ventanal, ya corrían cerca de tres horas consecutivas de charla-entrevista, de recuerdos y anécdotas. Y él con su vaso de cartón amasándolo como si fuera “su amuleto”.
-¿Qué sucedió en esos encuentros soterrados del 2010, cómo apoyar a Mario Montero en candidatura a la alcaldía… si pretendió meterlo a la cárcel; qué le dijo al gobernador?
Fue toda una encrucijada que me llevó a un desencuentro con el gobernador Marín, pues la fórmula del PRI fue Zavala de candidato al gobierno y Montero a la Presidencia Municipal.
En Casa Puebla le dije: “sí el respaldo a López Zavala… no a Mario Montero, dado que trató de encarcelarme y en política son facturas que se cobran”; además tiene un capital político que es un lastre para él.
Marín guarda silencio.
Me mira y señala que eche la amistad por delante, hoy estás consolidado y eres mi amigo y eres una persona agradecida; apoya a Zavala y a Montero.
Le respondo: usted es mi amigo y estaré a su lado en las contiendas que vaya, como ha sido hasta hoy. Ahora, “usted no es candidato y si Zavala es gobernador, yo trataré con el alcalde y Montero perderá”.
Montero afirma que ganará y “me ofrece toda la obra pública, lo que quiera”.
Le respondo que “no, muchas gracias” … cómo creerle si me quiso usted meter a la cárcel, y como alcalde qué no me haría”.
Después de esa reunión, Mario Marín marcó distancia conmigo. Cada año nos reuníamos con nuestras respectivas familias. Al término de los comicios del 2010, ya no hubo los encuentros familiares.
Debe quedar claro… “Marín nunca traicionó al PRI”. De eso yo soy testigo fiel.

DOGER ES GENTE DE MORENO VALLE
Se ve a un Israel Pacheco relajado, disfrutando cada minuto de su libertad, estar con su familia, hijas, con el junior, con su esposa. Con un vaso de café que se resiste a soltar.
Sin más lanza el dardo: previo a los comicios del 2010, Enrique Doger me lleva con Rafael Moreno Valle.
Antes me habla y pide verme con urgencia en la zona de Angelópolis.
Lo alcanzo y después de cambiar tres veces de camioneta, llegamos a su casa, nos recibe Flor -con ella tiene tres hijos-
Y ahí me presenta a Rafael Moreno Valle.
Resulta un encuentro frio. No hay química, Veo a un Rafael ambicioso, sin escrúpulos.
En la sala se suelta Moreno Valle… “a ése hijo de la chingada de Marín le llegó su hora”.
Doger apunta: “Rafa va a ganar, opera a favor de él”.
Moreno Valle “me ofrece dinero, posiciones, lo que quiera”.
-¿Qué le dijo?
“Le digo que no. Que yo no trabajo así”.
Rafael le dice a Doger: “no quiere, cómo puedo confiar en él, qué garantías tengo”.
Doger intervine: “Israel es de palabra cuando se compromete. Cumple los pactos”.
Concluye el encuentro sin acuerdo alguno.
Hay una segunda reunión en su casa de Las Fuentes. Están Gerardo Islas y Carlos Escobar -quien es mi familiar- Rafael ofrece la Dirección del DIF y obra pública.
-¿Y…?
“Tampoco acepto nada. Y no hay nada”.
Llega la elección y Moreno Valle gana la gubernatura. A los cuatro días lo encuentro en hotel Intercontinental donde desayunaba con Gerardo Pérez Salazar, el Secretario de Finanzas de Marín.
Me abraza y me dice “que tengo un amigo gobernador”. “Un amigo cabrón y quien se meta contigo… le parto la madre”. Y se golpea el pecho con la mano varias veces.
También veo que Moreno Valle y Eduardo Rivera… “no se llevaban, nada bien”. Y me pide Rafael que “madreara a Lalo”, y no lo hago.

DEL 2013 Y ELECCIÓN ALCALDÍA AGUERA CONTRA GALI


Israel Pacheco insiste, persiste y vuelve a insistir en aferrarse al vaso de cartón, el cual ya no contiene café.
-¿Qué sucedió en 2013?
Mi amistad nació con Enrique Agüera por gratitud y mano amiga del entonces Rector de la BUAP.
Moreno Valle me busca a través de Enrique Doger para que apoye candidatura de José Antonio Gali a la Presidencia Municipal.
Le digo… ¿cómo?, si Lalo no ha dado apoyo en el incremento salarial en dos años.
Hay una comida en Bodegas del Molino donde asisten Moreno Valle, Fernando Manzanilla, Lalo Rivera, Iñigo Ocejo y yo.
Allí, Lalo me intriga y le entrega a Rafael un engargolado con fotografías de automóviles de los trabajadores, e integrantes del sindicato, con propaganda a favor de Agüera.
Me pregunta Rafael: ¿es cierto?, le respondo que sí. Que son autos particulares y ahí no puedo ordenar. Le aclaro que aún no se ha dado la indicación por quién se votará.
Moreno Valle reitera que vaya con Gali Fayad.
Le respondo que sí -y sólo sí- a cambio que el Ayuntamiento otorgue 175 plazas de base para los trabajadores y el incremento salarial del segundo y tercer año de la administración de Lalo Rivera.
Moreno Valle se compromete a que se otorgue. Pero a Lalo no le gustó nada la petición, y guardó silencio.
El gobernador le dice a Lalo Rivera que mañana irá su Consejero Jurídico -Pepe Montiel- para ver firma del convenio de las basificaciones e incremento salarial.
Busco a Enrique Agüera y le comento el encuentro. Me dice: “no te preocupes, acepta ofrecimiento”, es en beneficio de los trabajadores. “No hay problema”. Lo entiendo. Te agradezco la confianza.
Al otro día en la oficina del Secretario de Administración del Ayuntamiento, Iñigo Ocejo, llega Pepe Montiel. Ahí les digo que debe asentarse el aumento al salario del 5 % a los trabajadores y las 175 bases.
Entonces, Iñigo manifiesta que “no se puede, que no es posible”. Son tres horas de diálogo inútil. Le pide a Montiel hablar a solas con él.
Se van a otro privado. Y al regresar, “Montiel retorna con otra actitud” y apunta que se debe modificar el acuerdo.
Por lo que le digo a Pepe Montiel: “dígale al gobernador que no cumplieron lo acordado en la comida de Bodegas del Molino.
Al siguiente día, vuelve a llamar Doger -para esto faltaban 5 días para la elección-, le urgía verme. No puedo, mi esposa está en el hospital. Deja a tu esposa, le urge a Eukid verte.
Doger suplica que vaya, pues -casi llorando- suelta “que le partirán la madre si no apoyo a Gali”.
Acudo con Doger -claro, al día siguiente- a la oficina de Eukid Castañón y sin más empieza a gritar y amenazarme. Doger le pide que se calme. Yo también le grito a Eukid.
“Yo no te conozco. No sé quién eres. Grítale a tu gente, a mí no”, le respondo a Eukid.
“Estamos a nada de que Agüera gane… tus votos son vitales, Israel”, señala Eukid.
Y es cuando me “pide las 35 mil credenciales de elector de los trabajadores y sus familiares”.
“Le respondo que no”.
Eudki se vuelve alterar y con gesticulaciones grotescas grita: ¡te vamos a partir la madre… te va a cargar la chingada!
Lo atajo: “dile a tu gobernador que no cumplieron lo acordado, por lo tanto, no hay acuerdo alguno”. Y me salí.
Viene toda una campaña mediática en mi contra, me linchan y crucifican como el más perverso y corrupto.
Finalmente, mi comité sindical y los trabajadores decidimos “no darle el voto a Enrique Aguera, ni a Gali Fayad”. “Nos abstuvimos”.
-¿Ni con Dios, ni con el Diablo?
Así es. Ni uno, ni otro.

VOY A LA CÁRCEL AL SEGUNDO MES DE GESTIÓN DE GALI
Pacheco Velázquez, en las más de cuatro horas de charla-entrevista contesta por segunda ocasión el celular, es mi hija, usted entiende. Claro que sí, adelante, se le dice.
-Gali Fayad asume la Presidencia Municipal el 15 de febrero 2013 y a usted lo detienen el 12 de abril, casi dos meses después?
Israel mira al ventanal. Los ojos se le cristalizan. No suelta el vaso de cartón. Jala aire y responde:
Así es, me inventaron tres delitos penales: extorsión por 2 mil 500 pesos y cuando estaba por salir, llegó otra denuncia por extorsión de ¡300 pesos!, y un tercero por enriquecimiento ilícito, y una electoral por apoyar a Enrique Doger.
Para eso utilizaron a trabajadores del propio Ayuntamiento… Orlando López Reyes, Daniel Ortiz y Gonzalo Juárez -actual dirigente-
Veo desde prisión cómo el “brazo ejecutor de Moreno Valle llega hasta la justicia federal, pues las imputaciones son un absurdo; más tuve que permanecer cuatro años y medio en prisión.
Salgo por mi defensa jurídica que llevó Rodolfo de Pascual Jiménez.
Aclara, “en mi libertad nada, absolutamente nada, tuvo que ver Gali Fayad, ni Mario Marín”.
En la obscuridad del cuarto de la celda conocí la amistad y la lealtad, el abandono y  la deslealtad. La soledad y amargura de ver salir a violadores, asesinos, estafadores.
Hoy, en libertad, gracias a Dios “no tengo odios ni rencores con nadie; quiero vivir en paz con mi esposa, hijos y los contados amigos que me quedaron”.
A ellos que me encarcelaron, no deben olvidar “que hay justicia divina”.
Al tiempo.

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